Ya en la década de 1850 se hablaba en Río de planes para construir una estatua de Cristo en la cima de una montaña, pero el proyecto actual no cobró impulso hasta la década de 1920, tras una campaña nacional de recaudación de fondos organizada por la Iglesia católica. La construcción comenzó en 1922 y el monumento se inauguró en 1931, lo que supuso un proceso inusualmente largo desde la idea inicial hasta su finalización.