Parque Nacional de Tijuca | La exuberante puerta de entrada al Cristo Redentor

Cada viaje al Cristo Redentor empieza con una pequeña sorpresa: antes de llegar a la estatua, ya habrás atravesado uno de los paisajes más impresionantes de Brasil. ¿Esa mancha verde que viste por la ventana del tren o la furgoneta? Ese es el Parque Nacional de Tijuca, el corazón de la selva tropical de Río de Janeiro. Y, desde hace más de un siglo, el Bosque de Tijuca ha protegido en silencio el agua, la fauna e incluso la identidad de Río.

Así que, aunque tu objetivo principal sea estar a los pies de Cristo con los brazos abiertos, no pases por alto el escenario que hace posible ese momento.

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Un vistazo rápido al Parque Nacional de Tijuca

Un bosque renacido

En el siglo XIX, el cultivo descontrolado del café había dejado las colinas de Río completamente desnudas. En respuesta a ello, el emperador Pedro II puso en marcha un proyecto de reforestación a gran escala, lo que convirtió a Tijuca en uno de los primeros ejemplos del mundo de restauración forestal impulsada por el ser humano.

Reforestado por el hombre

Se plantaron miles de árboles, no con máquinas, sino gracias al trabajo de esclavos y, más tarde, de trabajadores liberados a lo largo de décadas. Sus esfuerzos transformaron unas laderas desiertas en una frondosa selva tropical, dejando tras de sí un legado de resiliencia y renovación.

El suministro de agua de la ciudad

La reforestación no fue solo algo simbólico; fue esencial. La restauración del Bosque de Tijuca revitalizó los manantiales y embalses de Río, garantizando agua limpia para una ciudad en crecimiento y asegurando la supervivencia de su población.

Un bosque tropical urbano como ningún otro

Con una extensión de más de 32 kilómetros cuadrados, el Parque Nacional de Tijuca, en Río de Janeiro, es hoy en día el bosque tropical urbano más grande del mundo. Este es un caso poco común en el que una ciudad moderna se ha reconstruido, literalmente, en torno a la naturaleza.

Reconocimiento mundial

Por su papel en la configuración de la identidad de Río, Tijuca forma parte del paisaje de la ciudad declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Recorrerlo no es solo un paseo pintoresco, sino un viaje a través de siglos de historia medioambiental.

El Parque Nacional de Tijuca y el Cristo Redentor: la ruta panorámica

Cada visita al Cristo Redentor pasa por el Parque Nacional de Tijuca, en Río de Janeiro, independientemente de cómo llegues hasta allí. Tanto si te subes al encantador tren como a las furgonetas oficiales, el bosque se convierte en parte de tu viaje, envolviendo el camino hacia la estatua en tonos verdes.

Guía completa para llegar a la estatua del Cristo Redentor ➜

  • El tren cremallera del Corcovado sale de la estación de Cosme Velho, una estación histórica situada a los pies del monte Corcovado. 
  • Desde allí, el tren tarda unos 20 minutos en cada sentido, subiendo lentamente por la frondosa Selva de Tijuca. 
  • A lo largo del recorrido, verás árboles imponentes, destellos de cascadas y destellos de fauna silvestre. El ritmo es tranquilo y constante, lo que te permite disfrutar de la sensación de deslizarte por la selva tropical de Río de Janeiro antes de llegar a los pies de Cristo.
  • Punto de embarque: Estación de Cosme Velho
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  • El servicio oficial de traslado en furgoneta recoge a los pasajeros en puntos como Copacabana y Largo do Machado, lo que facilita llegar al monumento directamente desde los barrios del centro.
  • El trayecto suele durar entre 30 y 45 minutos en cada sentido, dependiendo del tráfico. 
  • A diferencia del tren, las furgonetas serpentean por carreteras de montaña, pasando de túneles boscosos cerrados a tramos abiertos con vistas panorámicas de Río. 
  • Punto de embarque: Copacabana y Largo do Machado
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Lo mejor que hay que ver en el Parque Nacional de Tijuca

Cascatinha Taunay waterfall flowing in Tijuca Forest, Brazil.

Cascatinha Taunay

La cascada más emblemática del parque, que cae 35 metros hasta una poza, está rodeada de un bosque frondoso.

Cachoeira Véu da Noiva Waterfalls cascading in Tijuca National Park, surrounded by lush greenery.
Tijuca National Park view with lush green hills and cityscape in the distance.
Visitor seated inside Christ the Redeemer Church chapel, looking upwards.
White-faced capuchin perched in treetops surrounded by lush green leaves.

Preguntas frecuentes sobre el Parque Nacional de Tijuca

No. El precio del billete de la furgoneta o el tren ya incluye la entrada al Cristo Redentor, pero no hay que pagar nada aparte por el bosque en sí.

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